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Cuando se tiene la posibilidad de escuchar el disco debut de una banda llamada “Pistola”, se espera que la música sea un disparo entre corte y corte, un arma musical agresiva. Pero al escuchar los primeros temas, nos damos cuenta que la intención aquí es amedrentar con una música ruda, pero que de apoco va decantando en un sonido que se va haciendo cada vez más amable e inofensivo.
Uno no termina de definir cuál es el estilo musical que gobierna la fórmula que Pistola presenta en Antes que todo, su disco debut, si el clásico sonido del grunge acuñado por bandas insignes como Peal Jam o Alice in Chains, si el nuevo pop rock, o incluso si el funk rock. Algo de todo eso sirve finalmente para definir un rock que no se escapa de los sonidos conocidos, pero que sí intentan hacerlos propios.
Estas canciones corren rápido, demuestran guitarras bien trabajadas, slaps de bajo e intervenciones de Dj que con scratch y teclados, en canciones como “Pastrani” y “El momento”, agregan el toque de modernidad. Sin embargo, es la interpretación de Nicolás Grisanti lo que impide que las canciones fluyan sin excusas, pues voz corre el riesgo de desencantar a los oídos más exigentes, a los fanáticos del rock más duro. Su registro grave no presenta ningún tipo de variación a lo largo de los cortes, y mientras la música rescata los referentes grunge o el hard rock, se extraña algún grito, algún cambio melódico que acompañe las distorsiones guitarreras.
La canción "Tranquilo Nervioso" es uno de los puntos altos de la placa, las guitarras acústicas parecen cómodas y es uno de los temas que marca la diferencia en relación al resto de las canciones. Los arreglos preciosistas brillan de mejor manera en las baladas rock como “Derivar”, donde podemos notar una interesante vertiente pop.
También destaca “Falafel”, un tema de vocación funk, que rescata los riff de guitarra más noventeros de Red Hot Chili Pepper, y donde el Dj Matias Muñoz puede expresarse con más soltura. “Nadie se interesa en las letras, y eso lo sabes bien”, canta Grisanti en lo que bien puede interpretarse como una ironía, o también como la política lírica de una agrupación en que las letras no develan ningún misterio, moviéndose etéreas por cuestionamientos personales.
La producción a cargo del guitarrista Leo Badinella, es clave. En Antes que todo se oye una preocupación por el sonido, por la cuidadosa administración de efectos; instrumentos que suenan afiatados en un resultado sumamente profesional.
www.pistola.cl
Pistola "Antes que todo" Independiente 2009
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