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Quedar molido y afónico después de dos horas y media de recital es algo difícil de superar. Pero es reconfortante, relajante, terapéutico. “Esto es todo lo que espero de una tocata”, pude escuchar a las tres de la mañana en el paradero, con frío, esperando la maldita micro que se negaba a pasar. El comentario venía de un grupo de chicos que estaban varados igual que yo y que venían saliendo de una Batuta repleta, después de una intensa noche con Dion y Fikales Ad-hok.
“El Azar” quiso que me ganara una invitación gracias a la banda que abría y organizaba la fecha, Dion. Con un primer LP (El Azar Diablo) grabado el 2006 y editado por CFA, vienen girando hace un buen tiempo, presentando un rock que suena clásico, limpio, puro. Letras inteligentes, que hablan de lo cotidiano y la vida diaria, de las culpas y los recuerdos y los regresos imposibles (“La Soledad es un Palacio”). Con un fuerte hálito alcohólico, y mucho humo en el aire, la velocidad de sus canciones tiene una marcada actitud punk, pero que a la vez se aleja de los cánones del estilo, dejándote la sensación de estar viendo una banda renovadora y con un sonido propio que convence. ‘Tocar para vivir mejor’, reza Dion en “Guitarras de Libertad” y se les cree totalmente.
Un repertorio acotado pero redondo, finalizado con una versión de Misfits (“Bullet”). Dion es una banda totalmente recomendable en vivo y nos invita a descargar sus discos gratuitamente desde su sitio web. Hay que prestarles oído y visitarlos más seguido.
Cerraba Fiskales Ad-Hok, legendarios del punk-rock. Álvaro España dedicó la presentación a su madre, presente esa noche en el local, y la banda abrió con “Lorea, Elvis”, antiguo tema que circuló en un demo a finales de los ochenta; una composición de Pogo (actualmente rodando por los escenarios con los clásicos Peores de Chile) y que apareció “oficialmente” en Fiesta (1998). Una apertura significativa emparentada con “El Circo”, de Traga (1995), canción con la que cerraron. Ambos temas aluden a la presente y más actual contingencia nacional: “Lorea, Elvis” nos dice: “soy un feliz muerto borracho que no tiene que votar”; y “El Circo” nos llama a quemar la carpa de turno, cualquiera sea su tendencia, y a sus payasos.
Al igual que Dion, Fiskales entrega un concierto rápido, imparable, sin concesiones y casi sin pausas. Pasando por clásicos como “El Cóndor”, de su disco homónimo (1993); “Eugenia” y “No estar Aquí”, de Traga; “Fiesta”, “Al Puerto”, “Resistiré” e “Incoherencias” (lo mejor de la noche) de Fiesta; y temas de sus más recientes ediciones como “Lindo Momento” y “Mi Cadáver” del disco del 2007 Lindo Momento Frente Al Caos; junto las versiones de Buzzcocks (“Ever Fallen in Love”), The Clash (“Know Your Rigths”) y Misfits (“Angel Fuck”) de su última placa en homenaje a sus influencias (12, 2009). Mención aparte es la excelente y bien bailada versión de “La Cultura de la Basura”, original de Los Prisioneros, una de las más ovacionadas de la noche.
Una tocata intensa, transpirada y bien moreteada. Una dupleta que dan ganas de volver a ver. Y si es con invitación, mucho mejor.
http://www.myspace.com/dionrock http://www.myspace.com/fiskalesadhok
Dion + Fiskales Ad-Hok 19 de noviembre 2009 Batuta
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